

Sheinbaum rechaza señalamientos de Estados Unidos y acusa intentos de influir en la política mexicana
En un acto multitudinario para conmemorar el segundo aniversario de su triunfo electoral, la presidenta Claudia Sheinbaum elevó el tono frente a Estados Unidos al acusar una presunta estrategia de intervención política mediante investigaciones y procesos judiciales contra funcionarios mexicanos señalados por presuntos nexos con el crimen organizado.
Desde el Monumento a la Revolución, acompañada por integrantes de su gabinete, legisladores de Morena y representantes de diversas instituciones, la mandataria sostuvo que las recientes acciones emprendidas por autoridades estadounidenses rebasan los límites de la cooperación bilateral. En su mensaje, afirmó que cuando se intenta ejercer presión sobre las instituciones nacionales desde el extranjero, el tema deja de ser una colaboración entre gobiernos para convertirse en un asunto de injerencia.
Sheinbaum también expresó dudas sobre el verdadero propósito de los procesos judiciales y solicitudes de extradición dirigidas contra funcionarios electos. Sin mencionar directamente nombres, sus declaraciones fueron interpretadas como una referencia al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a otros integrantes de su administración que han sido señalados por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con organizaciones criminales. Dos de los implicados ya se habrían entregado a la justicia del país vecino.
Durante su intervención, la titular del Ejecutivo advirtió sobre el riesgo de que organismos extranjeros terminen influyendo en la vida política nacional. En ese contexto, planteó que permitir que oficinas del Departamento de Justicia estadounidense determinen el destino de actores políticos mexicanos representaría una amenaza para la soberanía nacional y para la autonomía de las instituciones democráticas del país.
El evento contó con enlaces simultáneos en 30 entidades federativas, con excepción de Coahuila debido al desarrollo de un proceso electoral local. Gobernadores emanados de Morena encabezaron actos paralelos en plazas y auditorios, donde respaldaron la gestión presidencial y pronunciaron mensajes centrados en la defensa de la soberanía, así como en el rechazo a cualquier forma de intervención extranjera.
Aunque parte de la ceremonia estuvo dedicada a destacar proyectos de infraestructura y programas sociales impulsados por la llamada Cuarta Transformación, la mayor parte del discurso presidencial se concentró en cuestionar las motivaciones de Washington. Sheinbaum planteó si existe un interés genuino por combatir a la delincuencia organizada o si las acusaciones forman parte de una estrategia política promovida por sectores conservadores de Estados Unidos con miras a sus próximas elecciones.
Finalmente, la mandataria lanzó una interrogante que marcó el cierre de su posicionamiento: si las acciones emprendidas desde el extranjero buscan también influir en los comicios mexicanos de 2027. Con ello, colocó el tema de la relación bilateral y las investigaciones contra funcionarios mexicanos en el centro del debate político nacional.


