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Con tractocamiones y maquinaria pesada, los agricultores salieron a manifestarse para exigir soluciones al gobierno de Claudia Sheinbaum/ Exigen que haya una reestructuración a la Ley de Aguas y precios de garantía, así como una reunión con Sheinbaum y Ebrard para que atiendan su petición de que el comercio de granos esté fuera del T-MEC
La mañana de este martes 14 de octubre, a partir de las 9:00 horas miles de agricultores se movilizaron en varios estados en protesta por la falta de soluciones del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ante la crisis que atraviesa el campo mexicano, convocados por el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano.
Los productores buscan con esta protesta ser recibidos por Sheinbaum en un foro de diálogo que permita exponerle la realidad del campo y hacerle peticiones para fortalecer el sector agrícola.
Desde tractores hasta maquinaria pesada, los agricultores mexicanos tomaron las carreteras para bloquear las casetas, mientras que en la Ciudad de México se espera que se manifiesten en las inmediaciones de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, así como en la Secretaría de Economía.
Eraclio «Yako» Rodríguez, líder social agrario e integrante del FNRCM, confirmó a este medio que las acciones incluyen la toma de casetas con plumas abiertas para permitir el paso libre de vehículos, así como bloqueos en vías clave.
«En Chihuahua, hemos tomado vías férreas en Delicias y Jiménez, bloqueado la carretera de Janos a Agua Prieta en Sonora. Diversos grupos de agricultores de maíz, sorgo, chile y cebolla se suman a esta lucha nacional», detalló Yako desde Cuauhtémoc, Chihuahua, donde el movimiento cuenta con fuerte presencia.

La protesta, que se extiende a estados como Sinaloa, Michoacán, Sonora, Jalisco, Guanajuato y la Ciudad de México, ha generado afectaciones viales significativas
El núcleo de las demandas gira en torno a la exclusión de los granos del T-MEC, que Rodríguez califica como un «instrumento de manipulación» por parte de grandes empresas transnacionales. «Los precios de nuestros productos dependen de la Bolsa de Chicago, donde hay una completa manipulación de los mercados. Queremos restablecer una agricultura nacional que no nos fuerce a competir en desigualdad», enfatizó el líder.
Los números son elocuentes: producir una hectárea de maíz cuesta 58,000 pesos, más la renta de la tierra –equivalente a una o tres toneladas de maíz, según el caso–. En la región de Cuauhtémoc, el rendimiento promedio es de 10 toneladas por hectárea, pero con un precio de 3,800 pesos por tonelada, los productores pierden alrededor de 20,000 pesos por hectárea. «Vendemos a pérdida porque Estados Unidos subsidia fuertemente sus exportaciones a precios de dumping. En siete años, México ha pasado a importar más del 50% de sus alimentos, poniendo en riesgo la sanidad y la seguridad alimentaria de todos los mexicanos», denunció Rodríguez.
Esta situación no es exclusiva del maíz. En Zacatecas, productores tiran cebolla en casetas porque no recuperan ni la inversión. «No les pagan ni la cosecha, mucho menos los costos», relató el líder, ilustrando un problema que abarca chiles y otros cultivos. En supermercados como Walmart o Soriana, el consumidor paga 50 pesos por una cebolla que el productor recibe a 7 pesos, o 40 pesos por un chile que sale del campo a 3 pesos. «Hay un gran margen donde perdemos los productores y pagan exagerado los consumidores», agregó.
Además, el FNRCM exige una revisión urgente de la propuesta de Ley de Aguas Nacional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. «Es una ley con mucha retroactividad. Los derechos de extracción están establecidos, son irrenunciables, especialmente cuando se trata de producir comida. El Estado no puede quitárselos a quienes tienen títulos fundados», argumentó Rodríguez. Otras demandas incluyen la creación de una banca de desarrollo para créditos accesibles y programas reales de tecnificación y maquinaria.
Rodríguez subrayó que este movimiento trasciende los granos: «En Chihuahua, líderes en maíz amarillo –que no es para uso humano, dicen, pero sin él no hay leche, huevo, carne de pollo ni puerco–. Todo lo que producimos alimenta a los mexicanos y llena las mesas de Chihuahua y el país. Nuestro reclamo es por todos».
El líder reiteró que la jornada de hoy es el inicio de una escalada. «No decimos que estaremos hasta resolverlo, pero planeamos acciones crecientes. En los próximos días, incursionaremos en capitales estatales para dialogar con gobernadores, congresos locales y quien pueda coadyuvar. Queremos obligar al Estado a que nos vea, nos escuche y resuelva», afirmó. Los bloqueos se mantendrán hasta obtener avances concretos, aunque Rodríguez aclaró que es una «jornada de lucha» que podría intensificarse si no hay respuesta.
Hasta el momento, no hay pronunciamiento oficial del gobierno federal, pero la presión crece en un país donde el campo es vital para la economía y la alimentación diaria. Si el paro se extiende, podría impactar no solo el transporte, sino el abasto de alimentos en centros urbanos. Los agricultores insisten: «Si el campo se detiene, se paraliza el país».
Foto: El Pionero de Delicias
